Coca Cola desarrollo esta acción publicitaria en un campus americano de Atlanta, en donde el dispensador de la gaseosa se encarga de dar más que una bebida.
La agencia encargada del desarrollo fue W + K, quienes idearon la manera de hacer de un simple dispensador una maquina de la felicidad, que sin dudas sorprendió a todos los estudiantes que recibían mucho más de lo esperado.






