Burger King realizo una acción no convencional llamada “black burger king woper test”, invitando a varias personas a un restaurante de la marca que fue oscurecido a propósito, para que los asistentes comieran la hamburguesa sin verla.
La acción de marketing sensorial se desarrollo en Berlín, para testear el nuevo sabor de la hamburguesa, el ejercicio fue monitoreado por medio de cámaras infrarrojas transmitieron las imágenes de lo que sucedía dentro del restaurante, lo cual ofreció una experiencia diferente tanto para los transeúntes como para los clientes, quienes disfrutaron y sintieron la comida como nunca antes.






